Reglas fundamentales para escribir en Internet

Cada vez pasamos más tiempo navegando por Internet y hacemos más cosas en este mundo virtual. Esta dedicación nos requiere nuevas y más destrezas para poder desenvolvernos como merece. Una de ellas es la buena escritura. Si eres escritor y estás leyendo esto, es fundamental que sepas que necesitas trabajar todos los recursos para que, de forma virtual, sigas manteniendo tu imagen ante tus lectores. Y si no eres escritor, los necesitas igualmente. Tanto por redes sociales, en blog, en mail..., son muchos los medios que nos hacen reflexionar sobre la necesidad de adaptar nuestra escritura a las nuevas herramientas. Hoy queremos ayudarte con una serie de consejos fundamentales que pueden servirte para escribir bien en Internet y para que tu imagen no se vea tocada.


Todo lo que debes tener en cuenta para empezar


A veces, esta actividad de escribir en Internet se queda en los límites de lo personal, pero, sin embargo, otras veces se escribe para un público amplio, o eso se pretende. Nuestro lector busca algo diferente en este medio, debido a la rapidez con la que vivimos; Internet está para eso, para llegar a cualquier parte del mundo, obtener información de todo tipo de forma rápida y eficaz. Por tanto, los textos tendrán que adaptarse a lo que se busca.

Para que te lean y para que tus lectores no se aburran, para que tu mensaje llegue donde tiene que llegar, para vender, para ser comprendidos mejor, etc. Te dejamos algunas reglas fundamentales que te ayudarán a mejorar tu escritura en Internet:

—Lo primero es estar bien documentados y tener conocimiento de lo que se va a escribir. Si vamos a dar una opinión o a escribir sobre un tema determinado, es fundamental que escribas cosas reales, demostradas y probadas. No puedes inventar o mentir, ya que eso repercutiría en tu contra y a lo grande. Así que lee, busca información que sea fiable y después razona y comparte.

—El título de tu escrito debe ser lo máximamente descriptivo. Debes indicar con la mayor precisión posible de qué vas a hablar. Ya hemos visto que una de las características fundamentales de la escritura en Internet es la rapidez. Esto hace necesario que tu título indique de qué vas a hablar, claramente, para que el lector decida quedarse o irse a otro lugar. Facilítales las cosas a tus lectores, te lo agradecerán.

—Recuerda que la persona que se conecta a Internet lo hace cuando tiene tiempo libre y actualmente se dispone de muy poco. Estamos en la Red, donde todo es rapidez y precisión. Esta tiene que ser la premisa básica que impere en tu escrito: busca las palabras justas, no des rodeos, directo al grano. Escribe de forma clara, para que todo el mundo pueda entenderte si escribes sobre un tema general y quieres que te lea el máximo de gente posible.

—Para conseguir rapidez y sencillez, no abuses de los adjetivos. Céntrate en la acción, en los verbos. Como ves, todo se concentra en la rapidez y en el hacer. Nos guste más o nos guste menos, esta es la forma de operar que tiene este medio y debemos hacer así, actuar bajo esta premisa fundamental.

—Usa estructuras muy visibles y sencillas, en las que haya listas introducidas por guiones, negritas, encabezados, etc. Es una forma de escritura rápida y, por tanto, de garantizar también una lectura rápida, que es lo que buscan los lectores en Internet.

—No te olvides nunca de la regla de las 5W, la que se enseña a todo periodista antes de comenzar a desarrollar su trabajo. Consiste en que todo texto responda a una serie de preguntas esenciales, las cuales permitirán crear escritos con toda la información que cualquier lector esté buscando: ¿Quién? ¿Qué? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? Intenta responderlas todas. Según tu necesidad, puede ser que desarrolles más una que otra. Esto te va a garantizar textos coherentes y que vayan al grano.

—Internet te permite enlazar contenidos a tus textos. Esto es bueno, para que tus lectores complementen información si lo desean y para mostrar que te has informado y sabes de lo que hablas. Pon enlaces a páginas y blogs siempre fiables, a fuentes fidedignas y eso es lo que causarás en tus lectores.

—Cuidado con las reglas SEO. Es un discurso muy largo que aquí no vamos a desarrollar con profundidad, pero para que tus textos sean encontrados por el mayor número de personas, tienes que posicionarlos lo mejor posible. Piensa con qué palabras quieres que te encuentren; haz una lista con unas 4 o 5, depende de la longitud de tu texto. Tenlas presente durante tu escritura y úsalas, de forma correcta, en un contexto acertado. Pero no abuses de ellas, ya que Google penaliza si lo detecta.

—Usa imágenes que sirvan como complemento a tu redacción. Ten cuidado de dónde las sacas, por la cuestión de los derechos de autor. Ya sabes que las imágenes enganchan mucho, es una manera de atraer lectores. La cuestión está en ser originales.

—Ten en cuenta tu ortografía. Escribe correctamente, por respeto al lector y por tu propia imagen personal. Estás dejando tu rastro o lo que se llama tu «yo digital», el cual creará tu reputación en Internet. Haz que sea acertada y de lo más agradable.


Resaltes tipográficos: recursos para escribir en Internet


Usamos los resaltes tipográficos para ordenar el discurso escrito. Las letras cursivas, negritas, las comillas, etc., facilitan una mejor comprensión del texto, resaltando todo aquello que se necesita intensificar. Sin embargo, la clásica escritura en papel o la actual, en Internet, no disponen de los recursos para introducir correctamente los distintos resaltes. El Instituto Cervantes, en su libro Las 500 dudas más frecuentes del español, nos ayuda a mejorar nuestra escritura con recursos optativos. Te acercamos los que nos han parecido fundamentales:

—La letra cursiva: es necesaria en muchos casos. Entre los más usados y que pueden aparecernos con mayor frecuencia podríamos destacar los títulos de los libros, los extranjerismos, nombres de periódicos, de películas, de obras de arte, etc.

Cuando escribimos en Internet, como no en todos los medios disponemos de ella, se recomienda que se envuelva lo que se quiere resaltar entre guiones bajos, sin espacio entre el guion y la palabra:

_Cien años de soledad_

—La negrita: sirve para destacar palabras, oraciones, textos. Es muy usada en ciertas publicaciones; necesaria para dar un mayor sentido y propiciar una mejor comunicación y entendimiento al lector.

Si en el formato de texto no podemos usar la letra negrita para marcar una palabra, oración o texto, podemos usar el asterisco. Se usa uno al inicio y otro al final de lo que queramos destacar. Por ejemplo, queremos destacar la palabra barco en el siguiente contexto, se haría así:

Fuimos hasta la otra orilla en *barco*.

Igualmente, podemos usar la mayúscula:

Fuimos hasta la otra orilla en BARCO.

En todo caso, es buena opción jugar con la mayúscula para resaltar, siempre que el medio no nos proporcione la herramienta correcta. Puede usarse y el lector entenderá el sentido de resalte que le estamos dando.

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