Cómo enganchar a tus lectores desde el principio

Todos los escritores sabemos lo fundamental que es escribir buenas historias, historias que enganchen a nuestros lectores y que les haga querer quedarse hasta el final de nuestro libro. Y lo sabemos porque, como lectores, nos damos cuenta de la gran diferencia que hay de un libro a otro. Hay libros que los comenzamos y sentimos un poco de aburrimiento o, mejor dicho, sentimos que no nos aportan nada y con el paso de las páginas vamos entrando en una historia que se convierte en interesante. Sin embargo, otros tienen algo que enganchan desde la primera oración, desde el inicio, y son esos que no podemos dejar de leer. Seguramente quieres que como escritor tus lectores disfruten desde el inicio y se enganchen desde que empiezan a leer, quieres que se lleven un grato recuerdo de tu libro. Y eso, como todo el proceso de escritura, requiere de técnica. Por eso, vamos a contarte hoy cómo puedes conseguirlo.



Pon orden a tus ideas



El periodista y profesor Carlos Salas, en su libro Story Telling. La escritura mágica, dedica un capítulo a la necesidad de organizar y ordenar nuestras ideas dentro del proceso de creación de nuestras historias. Ya que no es lo mismo empezar con una inútil descripción que empezar recordando una experiencia de algún libro que te llegó al corazón y que puedes enlazar con tu historia.


Es fundamental que tengas esto en cuenta y que intentes no comenzar tu historia con cosas sin importancia o con frialdad, con algo que no sea de demasiado interés para tu lector. Recuerda que el principio de tu libro puede hacerlo todo, así que cuídalo mucho y trabájalo.


Quizá ya tengas la historia montada o te parezca muy artificial escribir desde una técnica en la que pienses qué engancha y qué no. Si es tu caso, tranquilo, tranquila; ve a tu ritmo, escribe lo que tengas que escribir, desde el corazón, y después empieza a ordenar. Haz una revisión de las ideas fundamentales que componen tu escrito e intenta ordenarlas, de manera que la principal sea la más humana, aquella que haga referencia a algún aspecto, experiencia, etc., relacionado con algunos de los personajes o del escritor. Se trata de comenzar con lo más cercano, con aquello que pueda conmover a tus lectores. Desde aquí, te aseguramos que tendrás un mejor resultado. Fíjate, por ejemplo, cómo comienza la novela El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger:

Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y, segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. (…) Sólo voy a hablarles de una cosa de locos que me pasó durante las navidades pasadas…


Conmover al lector



Además del truco que te hemos dejado anteriormente, que nos parece excepcional, queremos dejarte otros tantos, inspirados en el profesor Carlos Salas de nuevo, que nos parecen muy buenos y también muy necesarios para crear buena literatura, historias que gusten no solo por lo que cuentan sino por cómo lo cuentan. Es fundamental que trabajes esta parte también. Tú decides qué técnica se adapta mejor a ti, a tu historia, a tu momento y a tu proceso:


––Puedes comenzar haciendo preguntas o haciéndotelas tú como narrador: haz preguntas interesantes y que conmuevan a tus lectores, preguntas que puedan generar un pensamiento amplio, opiniones. Es una forma segura de enganchar a tus lectores, de hacerlos pensar y de hacer que tu historia les resulte de lo más interesante.


––Induce miedo: cuenta algún hecho que pueda estremecer al lector, haciéndole sentir una leve amenaza. De esta forma, te aseguramos que también captarás su atención y lo estremecerás. Pero controla, no te excedas porque puedes conseguir el efecto contrario al deseado.


––Utiliza datos reales que hagan referencia a un acontecimiento importante y que pueda enganchar a tus lectores. Le dará un toque interesantísimo a tu escrito, de veracidad, además de reflejar un gran trabajo por tu parte.


––Una comparación entre dos hechos, dos personas, dos objetos, dos circunstancias ayuda mucho a empezar con fuerza. Es una manera excepcional de trabajar el comienzo de tu escrito. Piénsalo si te sientes cómodo con esta técnica.


––Utiliza una película para comenzar tu libro. Haz referencia a algún momento de una película verdaderamente interesante, o al menos familiar, que pueda enlazar con tu historia. Te aseguramos también éxito con esta técnica.


En conclusión, personaliza tu texto; escribe de forma adaptada a ti, pero ten en cuenta tu objetivo fundamental que es enganchar al máximo de lectores posibles. Si algunos de estos consejos van contigo, no dudes en ponerlos en práctica.

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